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Audiometría, timpanometría y videotoscopía: qué mide cada prueba y cómo interpretar resultados básicos

20 de marzo de 2026

Muchas personas buscan información sobre qué es una audiometría y para qué sirve antes de realizar su primer chequeo auditivo.

La audiometría es una prueba que mide la capacidad de escuchar sonidos en diferentes tonos e intensidades. Permite identificar si existe pérdida auditiva y determinar su grado.

Es un examen sencillo, indoloro y fundamental para comprender el estado real de la audición.


Cómo se realiza una audiometría

Durante la prueba, el paciente escucha sonidos a través de audífonos especiales y debe indicar cuándo los percibe. Estos sonidos varían en frecuencia —graves y agudos— y en volumen, medido en decibeles (dB).

Los resultados se representan en un gráfico llamado audiograma. Este documento muestra el nivel mínimo de sonido que la persona puede escuchar en cada frecuencia evaluada.

Si deseas conocer más sobre el proceso completo de evaluación, conoce nuestros diagnósticos auditivos.


Qué evalúa la timpanometría

La timpanometría analiza el funcionamiento del oído medio y la movilidad del tímpano.

Esta prueba permite detectar acumulación de líquido, alteraciones de presión o problemas en la trompa de Eustaquio. El resultado se presenta en una curva que ayuda al especialista a identificar si el oído medio responde de forma adecuada.

Es complementaria a la audiometría y aporta información clave cuando existen molestias o antecedentes de infecciones.


Para qué sirve la videotoscopía

La videotoscopía es un examen del oído que utiliza una microcámara de alta definición para observar, en tiempo real, el conducto auditivo y el tímpano en una pantalla.

Este estudio permite detectar con mayor precisión la presencia de tapones de cerumen, infecciones, inflamaciones, perforaciones del tímpano u otras alteraciones del oído externo y medio.

A diferencia del examen tradicional, el paciente puede ver las imágenes junto al profesional. Esto facilita la comprensión del diagnóstico y del tratamiento recomendado.

Además, la videotoscopía permite registrar imágenes y videos. Esto resulta especialmente útil para dar seguimiento a la evolución del oído a lo largo del tiempo y comparar resultados en controles posteriores.

Es un examen rápido, indoloro y no invasivo, ideal como parte de una evaluación auditiva completa y como apoyo para una atención más clara, precisa y confiable.


¿Cada cuánto realizar un chequeo auditivo?

Aunque no existan síntomas evidentes, realizar controles periódicos ayuda a detectar alteraciones en etapas tempranas.

Puedes consultar nuestra guía sobre ¿Cada cuánto hacer un chequeo auditivo? para conocer las recomendaciones según edad y factores de riesgo.


Entender tus resultados facilita decisiones informadas

Comprender qué es una audiometría y para qué sirve reduce la incertidumbre antes del examen y ayuda a interpretar los resultados con mayor claridad.

Un diagnóstico oportuno permite actuar a tiempo y proteger la salud auditiva a largo plazo.

Si tienes preguntas sobre tu evaluación o deseas realizar un chequeo, reserva una cita de evaluación para aclarar tus dudas.


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